Gamificación (gamification en el ámbito anglosajón) es el
empleo de mecánicas de juego en entornos y aplicaciones no lúdicas con el fin
de potenciar la motivación, la concentración, el esfuerzo, la fidelización y
otros valores positivos comunes a todos los juegos. Se trata de una nueva y
poderosa estrategia para influir y motivar a grupos de personas.
Una correcta implementación de estrategias de gamificación
permite pasar de la mera conectividad al engagement (o compromiso), logrando
que los miembros de una comunidad, los trabajadores de una empresa, los
estudiantes de un instituto, los habitantes de una ciudad -prácticamente
cualquier colectivo o individuo- participen de manera dinámica y proactiva en
acciones que generalmente requieren un esfuerzo de la voluntad.
La integración de dinámicas de juego en entornos no lúdicos
no es un fenómeno nuevo, pero el crecimiento exponencial del uso de videojuegos
en los últimos años ha despertado el interés de expertos en comunicación,
psicología, educación, salud, productividad -y casi cualquier área de actividad
humana- por descifrar las claves que hacen del videojuego un medio tan eficaz.
En estos últimos años ha comenzado también la expansión en el estudio de su aplicación a otros ámbitos no
necesariamente lúdicos. Gamificación es el término escogido para definir esta
tendencia.
Para conseguirlo, lo primero que hay que hacer es
identificar los procesos o actividades que queremos incentivar (aumentar las
ventas en un equipo comercial, mejorar la atención al cliente en un call
center, disminuir el absentismo escolar…) y, después, aplicar las mecánicas de
juego (niveles, insignias o badges, clasificaciones…) más adecuadas para
aumentar la motivación intrínseca de nuestra audiencia objetiva.
Para ayudarnos con esa aplicación práctica existen una serie
de plataformas de gamificación que, básicamente, monitorizan de forma
automática y continuada los procesos gamificados e implementan las mecánicas de
juego.
Plataformas:
Badgeville
Proporciona un motor que permite gamificar a partir de
objetivos y recompensas personalizadas. Incluye un generador de widgets, APIs,
SDK para móviles, conectores con Omniture, Yammer y muchas más aplicaciones… la
plataforma de referencia hoy en día.
Bunchball
Una de las primeras aplicaciones disponibles. Su solución
Nitro fue lanzada en 2007 y se ha convertido en una de las mejores soluciones
para los equipos de ventas que utilicen Salesforce. Su web está llena de
recursos interesantes sobre la aplicación de gamificación en distintos
negocios.
BigDoor
Es una de las pocas plataformas con precios públicos y una
versión gratuita para que puedas implementar en tu página web. Incluye
autenticación con Facebook o Twitter y hasta un proceso de onboarding o
abordaje para que tus usuarios aprendan a jugar con el sistema. Podéis ver un
ejemplo en vivo en su propio blog.
Gigya
Gigya construye productos para integrar aplicaciones
corporativas con más de 25 Redes Sociales y, además, tiene un producto de
gamificación. Es la plataforma que ofrece una mayor posibilidad de integración
(APIs REST, implementación en servidor con .NET, JAVA y PHP, SDKs para iOS,
Android y Flash) y una documentación técnica de referencia.
Stopped.at
Una plataforma peculiar. Se autodefine como “el Foursquare
de las webs“. Incentiva a la audiencia de tu web a hacer check-in cuando te
visiten y compartirlo a través de sus redes sociales. A cambio, podrán obtener
recompensas en base al tráfico que generen. Algunas tiendas están ofreciendo
gastos de envío gratuitos a cambio de los check-ins de los clientes.
Kiip
Kiip permite gamificar… ¡Lo que ya está gamificado! Es un
sistema para incluir recompensas reales en videojuegos. ¿Te imaginas que, al
derrotar al jefe final, rescatar a la princesa o pasar de nivel, ganaras un
café gratis en Starbucks o un bono de descuento en Sephora? Pues eso es Kiip.
Y, además, tienen un programa para ayudar a los desarrolladores de videojuegos
indie.
GamifyGamify
Una curiosa mezcla de Second Life y Habbo Hotel donde se
supone que las marcas pueden incentivar a los usuarios para visitar sus webs o
usar sus aplicaciones. Más un chat con esteroides que una verdadera plataforma
de gamificación. Lo he incluido como ejemplo de alternativa a los aburridos asistentes
virtuales que incluyen muchas webs.